sábado, 6 de junio de 2015

LA MISMA SED


Esas nubes oscuras, pesan.
Cargadas de presagios
suponen tormentas que llegan
-acorde a humanas realidades-
con un fondo de tempestad.
El aire, casi fuego, abrasa.
Dispongo mi silencio
en esta calma inestable
lo adenso, lo compacto
le doy la forma de esfera
lo echo a andar por el paraje sediento.

Después de largas horas
se rompe la piel de unas gotas de agua
que parecen a punto de decirme algo...
Pero callan.
¿Cómo aprender a no dejarme seducir
por el aroma del agua en celo
ni aferrarme a ningún filamento
que suponga salvación cuando llevo
la mirada hacia adentro
y la misma sed encuentro?

MIRYAM COLOMBOTTO DE SEIA (Gálvez-Santa Fe-Argentina)
Publicado en la revista Gaceta Virtual 102


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