viernes, 8 de mayo de 2015

TRAMPA / MISERIA


TRAMPA

Jugaba Dios con sí mismo,
no tenía con quién jugar,
y se hizo trampa a sí mismo
y creó a la Humanidad.

Qué trampa, madre, qué trampa
tan  difícil de pagar,
pues hasta Dios cayó en ella
y aún no la puede saldar.

Jugaba y  jugaba Dios
y, jamás nunca jamás,
-así ha  sido siempre Dios-
ha dejado de jugar.

No somos más que una trampa
inexplicable y fatal,
que ni el mismo Dios se explica
ni se la quiere explicar.

MISERIA

Cuanta y cuanta miseria
hay por todas partes.
Miseria de los ricos,
miseria de los pobres,
miseria de los cultos
y de los ignorantes.
Miseria y más miseria.
Cuanta y cuanta miseria
y cuantos miserables.

JUAN CERVERA -México-


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