domingo, 24 de mayo de 2015

INJUSTAS CADENAS.


No quieren las cadenas ser cortadas,
no buscan separarse de su preso,
adoran el fatídico embeleso,
que junta esas muñecas tan amadas.

Soltarse es el fruto de pernadas,
dolor de cruel pecado, inconfeso,
perdido por el pliegue tan avieso
de tétricas justicias acordadas.

Saltar por sobre el fiel de la balanza,
hazaña que es de tan grande calibre,
que dicta en la conciencia gran templanza.

Tal vez sea tu inocencia la que vibre
ó sea la tu bolsa la que alcanza
ponerte en posición para ser libre.

Julio G. del Río -Valencia-

No hay comentarios:

Publicar un comentario