SIGUE ESTANDO PRESENTE EN MÍ
la sensación de sus brazos
agarrados a mi espalda
y sus piernas enrolladas
a mi cintura, conectados
por el calor de cariño
de nuestros pechos,
mientras caminaba por la calle
mirándonos, besándonos
como si el mundo fuese
testigo de un amor indestructible.
FRANCISCO MUÑOZ SOLER
No hay comentarios:
Publicar un comentario