domingo, 9 de febrero de 2014
SEGUIDILLAS COMPUESTAS
Entre cuatro rincones
me estoy muriendo
y tan solo por verte
vivo el tormento.
Te añoro tanto
que en mis noches de celo
siento tu abrazo.
Sufro pena de muerte,
estoy vencido
y sepultado en vida
vivo amor mío.
Doble es mi pena
cuando veo en tus mejillas
lágrimas negras.
No sentirán mis súplicas
ni cobardía
Quiero morir gritando
con rabia e ira,
con impotencia
y mostrando mi herida
a tumba abierta.
Un jilguero cantor
voló del nido
y entre espinos punzantes
quedó prendido.
¡Pobre jilguero
que tus cantos sonoros
se enmudecieron!
Mis heridas sangrantes,
sordo suspiro.
Nadie siente mis llantos.
Pájaro herido
sobre una rama
que brotaron espinas
una mañana.
Deliraba una niña
por un marido
que regara su huerto
cada domingo
y entre semana
la tuviera dispuesta
y contentara.
Niña, no te embeleses
porque los hombres
cuando van a la fuente
buscan amores
y las mujeres
con sus cántaros llenos
brindan sus mieles.
Una alondra cantaba
sobre un almendro
y los copos de nieve
iban cayendo.
Vete a tu nido
que aún no es primavera
y hace frío.
Ulpiano Ulpy
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario