Buscándola, barrí el paisaje con la mirada
sueños de amor, despedidos en el viajero aire.
La niebla fría, húmeda, helaba mi sangre
mis suspiros regalaban retazos de recuerdos
Hombros femeninos, esculpidos en detalles
largos y delicados brazos, floreciendo ternuras
mirada dulce, arrogante, invitación seductora
su desnudez turbadora, suspendía el anciano tiempo.
Como espigas maduras, escurridizos en amores
solo queríamos amarnos, sin pudor, entregados.
Correríamos todos los riesgos, la desilusión o el amor
proscrito confinamiento del placer, caricias y piel.
Llamas de velas danzando, abrazados sin vacilaciones
aguas delicadas de cristal rojo, frescor pasional.
Así, sin permiso, nos fundimos en sublimes cúpulas
las noches oteando, lujuria, éxtasis…nuestros cuerpos amantes.
Álvaro Álvarez Rojas (aprendiz de poeta ) -COLOMBIA-
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