Soy tu canto y la voz del mundo y de tu sueño,
fuente pura y divina del gran conocimiento,
doy la vida, y unidad y amor al más pequeño,
donde mi albricia vuela por las alas del viento,
hoy quiero dar lo bueno, del amor que yo enseño,
porque la hermandad y todo crecimiento
viene del vasto pueblo, sin lanzar su desdeño,
y que sea la paz y el agua tu cimiento.
El agua que da vida, porque el libro es riqueza,
y como manantial, emana su grandeza;
con fulgor y decoro
se brilla como el oro,
dando la luz del alma con amor y emoción,
si enciende la fontana de todo corazón.
José Manuel Quintero Rojas
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