Te vas hacia la gracia de las cosas
con tanta lentitud.
Como marea sin destino en los caminos de mi mar…
Ciñes tu cabeza con rosas , y dulces madreselvas,
olas rompen tu paz y te acarician vientos de rocío
atrapados bajo el candado de una estrella…
Eres mi calma en la tormenta, mi esencia y mi sostén.
Mi corazón no late más que en el ansia eterna de esperar,
mis ojos ciegos aman el calor de tu luz….
Me tocas y tu boca me besa con la pasión de ayer
Y comprendo que siempre me amarás…
Aún eres mío…
María Itza ( Argentina)
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