jueves, 19 de junio de 2014

CADENAS DORADAS


¿Por qué lo llaman democracia cuando quieren decir monarquía? ¿Por qué prohíben manifestaciones prorrepublicanas el día de la proclamación de un nuevo borbón? ¿Por qué se anulan las banderas republicanas de las balconadas del trayecto de los reyes? ¿Por qué hay tanto meapilas, genuflexista profesional, periodista de pacotilla con sueldo millonario, político de “izquierdas” con una verborrea decimonónica, miserables que abogan por una institución caduca? ¿Acaso piensan que en este país solo viven borregos apoltronados y sin seso?

No. No nos callarán. No deben callarnos. No lo van a conseguir. Y no porque tengan razón alguna, que la historia los desmontará, como ya hizo con sus ancestros, sino porque el pueblo es el que decidirá finalmente. No un pueblo aborregado, sumiso, súbdito de los poderosos, oprimido por la banca y el capital, vilipendiado por el bipartidismo, engañado por todos, sino un pueblo libre, que va a cambiar las cosas, de una forma definitiva y radical. Radical de profundo, de honesto, de transparente, de decir las cosas claras. Radical de tender la mano a los más desfavorecidos y sacarlos del hoyo donde los han metido las políticas del capital del PPSOE.

¡Basta ya de insultos! ¡Basta ya de descalificaciones, de prohibiciones, de engañifas para estúpidos! ¡No hay que consentir que este particular juego de tronos se imponga vía decreto, que no es otra cosa que un golpe de estado barnizado con una retahíla de leyes firmadas –curiosamente- por el mismo que va a ser beneficiado absolutamente.

¿Dos reyes? ¿Dos reinas? ¿Acaso los lacayos habrán de pagar el doble para mantener a los caza elefantes de toda la vida, que no han dado palo al agua desde que se sepa, y que son herederos de una casta que ha dado personajes tan “ejemplares” como Fernando VII o Isabel II?

Ya lo dijo Franco en su momento: “Todo está atado y bien atado”. Con cadenas doradas como las coronas de los borbones, y símbolos tan parecidos en sus ideales e intereses como la gaviota sobre fondo azul y el puño sobre fondo rojo. Dos caras de la misma moneda: mantener el sistema para que medren los de siempre a costa del pueblo.

Por una sociedad digna: ¡Tercera República Ya!

Francisco J. Segovia -Granada-

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