jueves, 19 de junio de 2014
A SECAS
A secas como el polvo.
Cuando no hay nada donde plantar,
a pesar de la curva de los labios.
A secas, como el náufrago,
como el musgo seco, como el polvo de una libélula.
Asumo los ¿por qué? Los ¿cómo...?
Un no entiendo de la propia libertad gravitatoria.
Pero entonces... como la sed, como la sequía de mi cuerpo.
Se escuece la inoperancia de la mañana,
de la noche, del día, de la niebla,
de la primavera, de la lluvia, del dolor.
No quiero. Pero giro:
Y entonces....
¿Por qué me marchito?
Del libro PAISAJES DE UNA DAMA de ISABEL REZMO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario