viernes, 22 de enero de 2021

TRECE ROSAS

 

No hay agujas que penetren los recuerdos

Ni magnolias que cubran las ventanas sin cristales

No estarán los campanarios en silencio por sus muertes

Ni abrirán los portales sin aldabas los morrales.

Trece flores despeñadas por las calles pedregosas

Trece rosas que de púrpura se cubren

Trece besos que nunca verán labios amados

Trece vientres que serán enajenados de la vida

Las mujeres eligieron las palabras, y la muerte,

enfada, se acurrucó en sus enaguas. Rosas rojas.

Las hembras juntan rosas empapadas de su sangre.

Sólo trece y las otras con sus ojos asombrados.

Los secretos asomaron las narices asustados.

Los mirones refregaron sus ojos en los vidrios de la muerte.

Ya no quedan modistas ni muchachas juguetonas.

Trece rosas blancas se han manchado con la sangre

de un sueño inevitable de militancia soñada.

Graciela Elda Vespa Schweizer -Argentina-

Publicado en el libro Siempre iluminadas nunca olvidadas



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