Te he pedido una y mil veces perdón
con lágrimas desbordadas de mis ojos,
te he pedido perdón, amor, de hinojos;
perdóname, es mi más cara ilusión.
Si te lastime, juro, no fue mi intención
solamente fueron errores sin razón
y maliciosamente malinterpretadas
por alguienes sin escrúpulos y malvadas.
Has sido pues, la musa de los mil perdones
pero tus reproches suman más que tus dones;
si fuiste infeliz en nuestro recorrido,
yo, he sido muy feliz y te he querido.
Tus reproches me han hecho sentir herido,
siento como si tú fueras mi enemigo,
pero a pesar de tus sutiles reproches
te amo aunque sea la sombra de tu noche.
Mis versos siempre han llevado mis suplicas,
tú, siempre, siempre tus reproches y replicas:
Mi penitencia y mi infierno, en mis poemas
me atormenta y no alivia mis penas.
Mi alma atormentada por desconfianza
sufre de eterna y triste melancolía,
¡oh Dios! Inmensa es la distancia cada día;
te veo y no te veo, te veo en lontananza.
Siento que es difícil pedir mil perdones
pero siento más difícil, que los condones;
apiádate mujer de mis grandes errores,
por siempre serás el amor de mis amores.
JOSÉ VERDE CRESPO -MÉXICO-
No hay comentarios:
Publicar un comentario