Contemplo el crepúsculo radioso
y llegan luciérnagas ansiosas
acompañadas del lucero de Belén...
Escucho risas, muchas risas
al acariciar las estrellas mi sien.
Es la refulgencia que a mi corazón enaltece
con la llegada de este nuevo amor,
curando la herida escondida
que en nieblas de hastío mi alma oculto.
Yo que ya me despedía de la febril locura del beso
que en sed de ternura te lleva a volar
me encuentro danzando en tus brazos
venciendo las zarzas cual cándida flor.
Alicia Garcia
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