Hundido en la soledad
un ángel del paraíso
mira al vasto horizonte
aturdido ,
síntomas de un apetito
de temas prohibidos
que tejen en gotas inmóviles
tu figura de paz monástica,
inquieta soportas el tormento
onda a onda
y mi predestinación excitada
resuena en tus galerías
provocando en los claustros
tu lagrima en vela,
cae poco a poco derrapando
tu llanto se bendice en la bajada
pienso saldar mi deuda
intuición de tu impresionada ternura,
frívolo ante tu alma inocente
¿no es cierto qué te amo?
es la apasionada
necesidad de mi conciencia,
demasiado brutal
afloran mis delirios,
lunas ansiadas de entrega
anegando tu carne,
me perdonaste desmoralizada
inteligencia que me ama,
tristeza llena de encanto
que aflijo y consuelo
sufro tu pena,
entre tus alas
hay belleza para los dos
el rocío impregna tu espíritu.
García de Garss
No hay comentarios:
Publicar un comentario