En lo más profundo de mí,
aún pululan los sueños
sembrados contigo ayer,
y cada día los riego
con el amor que me diste.
No encontré el remedio
para huir hacia el pasado,
y aliviar esta resaca,
florecida de nostalgias
en la soledad del silencio.
Te sueño y te encuentro,
y en sensual ebriedad
deshojamos ilusiones,
tu figura y la mía unidas
por el ritual del amor.
Me deslizo por tu piel
por el cobertizo del amor,
húmedo y palpitante,
y me entrego al delirio
en la intimidad del cielo.
Floreces en cada gemido
y al germinar opulentos,
despiertan mis sueños
de su atalaya entrañable
en un hermoso silencio.
Ricardo Miñana
No hay comentarios:
Publicar un comentario