He llamado a Dios mientras dormía
en su apartamento
en Pequeña Nube de Magallanes
Todas las víctimas han dibujado
un lamento de vaca
que me ha lamido
el impulso de flor
Señor, siento despertarle,
pero urge en este minúsculo músculo
de un ojo de Enki
tu ejercito de cucarachas
tus sacerdotisas de libélulas
todos tus cantos de caballos
trotando a millones de años luz
para las damas de la metafísica
¿Qué hacen ahí?
Señor,
las amapolas no han sido suficientes
Han de venir los gatos monjes de tus barbas,
Los hermosos gallifantes de Tritón,
tus sirenas relámpago…
Llena sus odios
de tus océanos de vacío
de los besos de tus blancos cráteres
donde se hallan las arañas del tiempo
tejiendo y destejiendo
la gran explosión...
Antes de que los hombres maten,
y en esto no exagero,
todo lo que les da miedo
amar
Rosemarie Navarro -Perú-
Publicado en la revista Delirium Tremens 9
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