En sus cansadas hélices
me absorbe el tiempo pálido,
mostrando sus dientes afilados
cuando se dispone arrebatar el día que nos fue heredado.
Es ahora en la raíz oscura
donde observo la llama y sus matices
al jugar con las horas ocultas.
Magnéticas esclavas de un súbito sueño.
Donde están los racimos de sol que vestían mi alma ?...
La solitaria campana me anuncia el crepúsculo...
Escucho el cantar de mi tierra a lo lejos.
Misterio que tiñe los campos
doblegando la esperanza que al viento se arquea
en la vastedad de los montes
que ahora danzan lento en el cauce del río.
Río que un día nos recibió en sus brazos
con sus piedras transparentes
anidando besos de un amor callado.
Allí en la humedad donde anclara el te quiero
marcando el camino a caracolas ausentes.
Ah... ! Palabras que resuenan y mueren en la boca de la espiga.
Por qué orquestan hojarasca de recuerdos
y se dejan elevar a distantes veranos
Emergiendo en la espuma el deseo latente
que aún llora en silencio mi corazón enamorado.
Alicia García -Estados Unidos-
No hay comentarios:
Publicar un comentario