A tientas, bajando por tu espalda
araño tu pudor, ese que es flama
a la hora de amarte y sentirme amada
cuando hacemos el amor... ¡en nuestra blanca cama!
En esos momentos en que morir es nada
donde dejamos el sudor, y derramamos ganas
donde te como a besos y te muerdo el alma
donde siento que te tengo y en orgasmos... ¡estallas!
Porque toco el cielo si mi cuerpo amas
y las cumbres de mis senos por ti se alzan
dando paso a las pasionales llamas
que al sentir tus labios, el frenesí alcanzan.
Y, llegado el momento pierdo la cuenta
porque ante usted ya no tengo fuerzas
porque cuando lo hacemos, de amor me alimenta
en entrecortadas voces y con la piel hambrienta
excitación, caricias, mis temblorosas puertas
siento que se abren... ¡cuando llegas a tientas!
Baly Quiel
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