viernes, 6 de enero de 2017
EN ESTA PRIMAVERA
Estaba todo triste
y todo tan callado
que medité intranquilo:
“Soy un hombre que canta”.
Mas, de pronto, tu voz
-como un ciervo de luz-
remontó el horizonte
y se abrazó a la mía.
Era el viento una sábana
de pétalos azules
que cortó tu sonrisa
en pañuelos de aurora,
y tu mano en el viento
una paloma blanca
que traía entre sus dedos
un mensaje de rosas.
Tenía que ser ahora.
Ahora que está el almendro
Jugando a ser tu alma,
cuando cada jazmín
es un beso de ángel,
y hay muchas golondrinas
dispuestas a llevarte
el tul y la sonrisa.
Tenía que ser ahora.
Nacerá entre los lirios
-como un sol libertado-
la llama de mis besos.
Del libro Ancla enamorada de JULIO ALFREDO EGEA RECHE -Almería-
Publicado en Luz Cultural
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