Como ya se dijo...
En el río de la muerte
Los deseos...
Propios y ajenos,
Los impulsos abrasìvos,
Los decadentes orgullos,
Los gritos desaforados,
Las voces sin color,
La carismática i-ma-gi-na-ción,
y el ofìcio de poeta,
Son,
la praxis desahuciada iconoclasta,
de la acción del ULTRA HOMBRE,
Que sin lugar a duda,
Sigue siendo,
Aparentemehte NIETZSCHIANO.
Y en la biela del momento,
Esto ES,
sencillamente:
Escaparates,
anuncios... prosas Dalidianas.
Debilidades Suprahumanas disfrazadas
DE:
Rostros / rictus,
Eelegantemente empobrecidos,
Por el tiempo,
Y TAMBIÉN por el miedo.
La aparición repentina,
de una poética SEDUCCIÓN,
Por decir,
Un versito,
o una poesía famélica,
Podría ser,
Un sabotaje....
¡CUIDADO!
Porque existe en ello,
Una ventana rota, diseñada,
Exactamente...
Para arrojarse al vacío.
Roberto Rochin
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