Cuando me llegues a amar…
no he de ser mujer perfecta
que soporte tus caprichos
que obedece cuando ordenas
y llora a solas, herida
cuando con otra estás.
Cuando me llegues a amar…
he de ser la suave brisa
que acaricie tu rostro
que encienda tus pupilas
para que siempre seas tú.
Cuando me llegues a amar…
te juro que seré yo misma,
entre llantos y sonrisas…
a veces insegura, a veces optimista
pero teniendo la certeza
¡que me amas de verdad!
Leona Lobos.
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