La vida era otra cosa:
la vida era aquel brillo,
pasar las lentas noches
como sin pensamiento,
flotar a la deriva
de una ilusión constante,
que la calle inundada
de luz y de perfume
nos pareciera el mundo,
sin dolor,
sin escoria,
sin lo que fue después
la vida, digna del fin
y del olvido
Salvador Negro
Compartido por Leandro Murciego
DE FACEBOOK - 6683 - DE LEER A OVIDIO PARADES
Hace 8 horas
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