Ya me he resignado
a no tenerte junto a mi
a no esperarte en mis mañanas
o en mis noches.
Y saber que los días
pasan y pasan
y a pesar de soñar contigo
no sé nada de ti.
No puedo dejar de amarte.
No puedo olvidarte.
No porque tu alma
busca a la mía a cada instante.
Resignación es lo que tengo
resignación de saberte lejos
resignación de este alejamiento
resignación de no saber porque.
En mis plegarias nocturnas
enlutada con el llanto
ruego a dios que este calvario
llegue pronto a su fin.
No quiero que la resignación
envuelva mi cuerpo
y deje en la nada
a mi desventurada alma.
No hubo despedida
no hubo una ruptura
solo me dijiste
"te amo para siempre Daiana".
Diana Chedel -Argentina-
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