Y si me voy corriendo de este lugar
de tardes en soledad y
pensamientos forjados
entre las rejas de un silencio
con el que fui vestida al nacer ,
y ahora que apuro el tiempo,
parece que quería , pero no se fue.
La cutre morada de mi lamento,
ha sido la huida de mi pesar
y la valentía de estar.
Ya no sé si vengo o voy,
si quiero o no quiero
si entro o salgo
si paro o sigo.
La solución será declararme
delincuente oficial e irme a confesar.
Mis pecados son escuetos para contar,
- me muero por tí-
es el único delito a condenar.
Consu Jimenez
No hay comentarios:
Publicar un comentario