domingo, 22 de junio de 2014

PIEL DE MAR


Piel de mar,
sol de arena
que embriaga mis sentidos
debilitados por la lejanía.
Olor… oler…
sobre mis tersas y pálidas mejillas
un atardecer… el atardecer…
cierro los ojos sin sentido…
una brisa futura,
un reverdecer de mil nubes…
inspiro, asumo, deleito,
lentamente…
sin perecer el mar sube
un grito y un estremecer…
huellas,
huellas del tiempo…
sobre la arena,
bajo los brazos,
me deshago en la nada…
calidez de oro
en una imagen anaranjada,
en un brillo de su oleaje
imperecedero.
Recostado en la balaustrada,
cárcel de amor abigarrada…
orilla y luna,
luna sedienta,
grácil… suspiro,
inspiro el aliento moribundo
sorbo, sorbos de paz.
Y una junto otra las proas
me ignoran incólumes
en sus requiebros de plata caleta.
Y las llama, las llamo,
las lamento por alcanzarlas,
por tenerlas,
y hambriento perfumo el mar,
las tengo unidas en el tiempo
y en la distancia,
las vivo, resucito.
Amilanado, templo,
acariciando
saludas de noche,
en su transcurso…
devenir iódico,
vaivén de mi alma
en un vaivén de olas,
incompleta,
imperecedera…

Del libro Divagación nocturna de PACO VELÁZQUEZ -Cádiz-

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