Podemos y seguimos pudiendo. Exige un referéndum sobre la forma de Estado. Es tu derecho soberano. No lo puede alienar ningún partido. La Constitución de España prevé y manda consultar al soberano, al pueblo, en las decisiones importantes, a través de un referéndum por sufragio universal. (Son los partidos de la casta -y de la cáscara amarga- quienes no cumplen la Constitución que ellos mismos dicen respetar. Desde ahora se han ganado los anacrónicos PP y PSOE el título de “viejos partidos de la cáscara amarga”).
No a la impostura de un rey que ha sido impuesto por otro rey no constitucional.
Para que el rey Felipe VI sea un rey constitucional, como alardea en su mensaje, ha de ser sometido previamente a lo que ordena la Constitución: consulta al soberano en referéndum.
La corrupción institucional y la ceremonia de la confusión se proyectan en los primeros gestos del reinado autoritario de Felipe VI: se dobla ante el cardenal Rouco, tiene previsto visitar al Papa en sus primeras actuaciones internacionales como representante del reino medieval de España. Sigue vigente la ley sálica, por lo que un futuro hijo de los actuales reyes sería el heredero al trono frente a la primogénita princesa Leonor. ¿Todo eso no suena a medieval y a que no se arregla con disposiciones improvisadas? Ahora mismo, de hecho, Felipe VI ha asumido esa discriminación medieval pero nadie le advierte de la contradicción de que en su discurso alardee de llamarse un rey nuevo para un tiempo nuevo.
Los españoles pedimos una España moderna, un Estado moderno, con división de poderes (un estado de derecho, en fin, como diría Montesquieu). No un Estado vasallo del Papa ni de sus príncipes “roucos”.
No somos vasallos, ni súbditos.
Las españolas y los españoles queremos ser ciudadanos: todo el poder para el pueblo, ningún español sin trabajo, sin vivienda, educación, sanidad, cultura. No hacer por que todos tengan lo necesario es no hacer nada, ni tener mérito alguno. Cometen un acto de corrupción intelectual aquellos que dicen inspirarse en valores republicanos para doblegarse al rey. La cultura republicana hay que hacerla entre todos con pasión por la verdad, desde unas ideas muy claras, que eso por ahora es gratis: pensar y tener ideas, y en consecuencia sentar valores y actos inspirados en ellas.
No a una Casa real y los demás que se apañen como puedan.
¡REFERÉNDUM YA!
FULGENCIO MARTÍNEZ
Publicado en Un día es un día Ágora
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