jueves, 23 de enero de 2014
41
Me he recluido docenas de veces
en la cocina de esta casa,
me he atado a la pata de esta mesa
sobre la silla eléctrica,
me han guillotinado eternamente
con la hoja de esta ventana,
he tendido mi cadáver
sobre esta vieja cama
bajo un techo blanco de estrellas.
Nadie conoce los lugares
donde mi corazón ha sangrado
ni el yodo de mis lágrimas
ha cicatrizado mi pasado,
porque tú eres el veneno ardiente
de mi tiempo indescriptible,
insondable,
inalcanzable.
Del libro En pie de tregua de DANIEL GRANADO PULIDO -Cádiz-
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