Con sentir estático y prisionero
recordaré siempre cuanto te quiero
obviando tu carácter explosivo.
Y si tu ternura cubre mí pecho
es porque está fundida en transparencia,
humildad de la sublime presencia
en nuestros sueños de cálido lecho.
Y si tu pasión sabes me devora
con su ritmo sensual enardecido
rozando lo radiante, lo vivido,
que pregona sutil por nuestra aurora.
Y si ya me admiro en tus ocurrencias
tu locura, todas las fantasías.
Gozo en su fragor, en tus alegrías,
dueño de nuestras sanas indecencias.
Y sin ser estos versos para prensa
por sencillos o muy escandalosos,
para nosotros versos muy hermosos,
sublime encanto, son tu recompensa.
ROLANDO BLANCO PASCUAL
No hay comentarios:
Publicar un comentario