Estabas de espalda
Mi boca silencio guarda
En mi mano una esmeralda
Digna de una mujer gallarda.
Tu cabello rubio caía
Entre tú y yo se interponía
Estábamos a milímetros
Pero parecían kilómetros.
De ti no sabía casi nada
Solo que no estabas casada
Me encontraste por fortuna
Una noche en Fuente Obejuna.
Tu mirar fue tan intenso
Que empecé a temblar
Y es que pertenecer a tu universo
Da mucho de que hablar.
Me contaron que no eras trigo limpio
Un enigma en el olimpo
Pero a ellos hice oídos sordos
Subimos a mi barco y nos besamos a bordo.
Me hiciste el hombre más feliz del mundo
Así que decidí cambiar de rumbo
Y en tan solo un segundo
Mi vida dio más de un tumbo.
JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-
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