Admiro su presencia y armonía
hallo en ella luz que enamora
disfruto sereno de su voz
el sol siempre alumbra al nuevo día.
En su tersa piel endulzo mis horas
me veo absorto en su paisaje
el mismo que aprisiona mis manos
al bañarla de sol la luz de la tarde.
Hay magia en su amor
vivo de su aliento y besos furtivos
sus luceros plasman colores
su boca dibuja versos.
Es la musa que llama a mi puerta
cuando nace en flor un poema
renace el ímpetu por mis pasiones
haciendo la vida bella.
¿Y qué sería vida sin pasión,
sin haber un algo en los adentros?
Como un mar sin color
o un cielo sin nubes
¡así sería!
No imagino un mundo sin belleza.
Angel Luis González -Puerto Rico-
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