¡Oh, divina exhalación!
¡Oh, gusto por la vida!
¡Oh, queja inexpresable!
¡Oh, verso que termina!
¡Oh, corazón, deja que hable!
¡Oh, corazón, deja que viva!
¿Es qué quieres hacerme responsable
de una noche que nunca termina?
Moisés Guillermo Morales Herrera
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