Una rosa clavada en el pecho.
Por ese amor que se fue.
Una herida por donde sangran los besos,
Que nos dimos ayer.
Un dolor que grita tu nombre,
como un eco dentro mis entrañas.
Y las lágrimas rasgan mis ojos.
Como filos de navajas.
La luna menguante cortando mi boca,
me impide decir te quiero.
Y tengo mis labios sangrando,
palabras de llanto y beso.
Sangre seca dentro de mi corazón.
Una costra de amarga pena.
Golondrina que se muere perdiendo su norte
Porque se marcho mi amor
Una rosa clavada en el pecho.
Por ese amor que se fue.
Una herida que bombea mariposas rojas.
Que se mueren, ahogada en el ayer.
Debora Pol.
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