Serían absurdas
conversaciones entre ruinas
ácaro y alcohol
cristales todavía opacándose
paraplejia, números que huyeron
la sombra cojeaba trasmutada
en los círculos obligados:
oficinas que iban de la urdimbre
a la sospecha de manuales
desfloraciones teóricas: el personaje
mismísimo ahora intenta flagelarse.
Sobre una lona el claroscuro devoto
disfraz de la única permanencia.
Las guitarras devanaban tesoros
sucio espectáculo de palmeras
para sentirse cómplice: demagogia
un golpe de rincones resarciéndonos.
Sobre un lienzo sigue la ciudad.
Su penitencia desperdicia sahumerio
en otras noticias: calamidades
que atraviesan el paso de las aguas.
Transgrediendo el fondo de otras noches
qué pudiera quedar: se supone imaginerías:
el sordo que blasfema en el oído del ciego
un prontuario de esperpentos
para dormirse en los laureles.
Del libro En carne y hueso, o en papel de
ALEJANDRO FONSECA -Cuba-
Publicado en la revista Arique 53-54
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