Érase una mujer maquillada,
con brocha gorda y colorete.
Su rostro es una obra reformada,
con papel y pintura en mofletes.
Pepe Gotera arrugó su cara,
raseando todas sus paredes.
Y Otilio con fuertes brochadas,
la decoró horrorosamente.
Ver su imagen tan arreglada,
transmite terrores de muerte.
Donde una chapuza realizada,
deshonra la natural suerte.
RICARDO CAMPOS URBANEJA -Irún-
No hay comentarios:
Publicar un comentario