sábado, 23 de mayo de 2015
MI ÚLTIMA PALABRA
Dame ser mi última palabra,
déjala caer sobre mi alma,
que cada sílaba se incruste,
que penetre mi piel y mis entrañas
que la tierra se libere de fronteras
y caiga libre sin redes ni anatemas.
Dame ser mi última palabra,
adórnala de espinas y de rosas,
que sea arco y flecha en la contienda,
que llegue acribillada hasta mi lecho
y rescate mi única esperanza.
Dame ser mi última palabra,
arco iris, plenilunio, ambrosía
que se pueda cantar en esta esfera,
que tenga ritmo, cadencia y armonía
y se escuche en todas las trincheras.
Dame ser mi última palabra,
soy partícula al viento… ser alado
para llevarla a todos los confines,
y dejarla plantada en cada surco
y renazca silvestre entre jazmines.
Dame ser mi última palabra,
que condense en sus letras el deseo,
que diluya ternura a quien la abrigue,
que rescate del cieno y del abismo,
que ilumine en la noche y sea perenne,
que destruya el dolor y el egoísmo.
Dame ser mi última palabra,
por todos aclamada y bendecida,
que convierta y enternezca con su acento
y sea amparo y nos hiera con su ausencia
y perdure por siempre en esta vida.
Dame ser mi última palabra,
la que brota de la fuente de mi alma,
la verdadera que redime si se nombra,
que destierra el dolor y brinda calma,
la primigenia, preludio de la cruz y prometida,
la que no se desgasta con su acento
y que tiene como esencia la esperanza.
Dame ser mi última palabra,
solo una que todo lo contenga,
sin adjetivos y limpia como el agua,
que en su balbuceo el niño aprenda
y que crezca en los confines de la tierra.
Dame esa palabra: AMOR;
alfa y omega de la existencia humana,
desde el fondo de mi ser quiero tenerla,
sembrarla en mi huerto sin fronteras,
y que crezca libre como espiga
y se expanda por la tierra en primavera,
que resuenen clarines cuando llegue
y perdure por siempre en mi alma entera
Y se brinde a todo el que la quiera.
Alberto Villegas Villegas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario