¡Ay! ¡cómo estrujan los recuerdos!
¡y cómo vuelven y vuelven!
Mi corazón entre espinas se pierde,
camino a su propio infierno.
¡Ay de mi amor desolado!
¡cómo me dueles!
(el alma te la he dejado)
(y tú la tienes)
Cadena de los recuerdos
está apretando mi pecho.
¡Ay de mi amor desolado!
¡cómo me dueles!
Un llanto de negro duelo me envuelve
Y se desliza a mi boca
Y la pobre se lo bebe.
Llanto que evocas quereres,
Quereres que ya no tienes.
(¡ Ay los recuerdos!, que me provocan)
¡Que no se borran y vuelven!
(moriré con esta pena
como quien duerme)
María Itza
No hay comentarios:
Publicar un comentario