martes, 26 de mayo de 2015

LA CHICA DEL SOMBRERO


Paseaba por el parque
una mañana de enero
cuando sentada en un banco
vi a la chica del sombrero.

Estaba leyendo un libro
y no me sintió llegar
por eso se sorprendió
cuando me escuchó cantar.

Sus ojos eran azules,
de una belleza excitante.
Mirarlos me enamoró
en aquel preciso instante.

Sin embargo me ignoró
y siguió leyendo el libro.
Unos minutos después
se alejó por el camino.

Nunca volví a ver sus ojos
ni su celeste sombrero
pero su mirada sigue
fija en mi viejo cerebro.

JOSÉ LUIS RUBIO

No hay comentarios:

Publicar un comentario