martes, 26 de mayo de 2015

EN TUS MANOS


Cuando me pescas con tus interminables bostezos
o me sacas de paseo por tus profundos ojos,
o me invitas a volar en tu incipiente sonrisa,
asesinas a las Mancuspias y las cefaleas
y me pueblas de sentido todas mis vidas.
Cuando tus minúsculos poros exudan vida recién nacida
o me abrazas sin poder abrazarme
y te pierdes en un apacible sueño en mi pecho,
o cuando te tomas con tus diminutas manos
de dos de cualquiera de mis dedos,
rezo con fuerza, rezo y por las dudas rezo,
para que no te distraigas y me sueltes
y me estrelle de un golpe en el suelo.

Leandro Murciego

No hay comentarios:

Publicar un comentario