miércoles, 27 de mayo de 2015
EL SERMÓN DE MAYO
Era el mes Mayo, la esperaba ansioso,
estaba sentado, tomando un café,
la pensó sonriendo, sentada a su lado,
robándole un beso… beso a flor de piel.
Estaba nervioso, sudaba su frente,
se sentía helado, no sabía por qué…
Se oyó el campanario, salió como rayo,
dirigió sus pasos y escuchó el sermón.
El cura decía que el amor que un día,
llenó de alegría , nuestro corazón,
es tal vez bendito, cuando lo inaudito
llega de repente, sin ton , ni razón.
Era un día de mayo, salió presuroso,
después del sermón…
La busco en el parque, donde se besaban,
la buscó y lloraba, no sabía por qué.
Pesaban las horas, miraba en la iglesia
que daban las diez,
temblaban sus manos, grande era su rabia,
porque su chiquita, ya nunca llegó…
Miro de reojo el árbol de acacia
que florece en mayo,
y llegó de nuevo donde más temprano,
tomaba café,
y entre sorbo y sorbo, triste y compungido,
sus penas toditas sabían a hiel,
y no entendió nadita, por qué lo inaudito,
de cualquier zarpazo…dolía en su piel.
DARWIN I. FLORES VARELA
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