¡Ay cuánto pesa esta pena
y cuán la pena me ahoga!
ya no controlo los tiempos,
ya no distingo las horas.
Te fuiste sin un adiós
y me dejaste tan sola.
que hoy no encuentro la luz
que me libre de estas sombras.
Este desamor, hoy tuyo,
fue locura en un pasado
en que llenabas mi vida
de besos y mil abrazos
yo no sé si vivo un sueño,
y no sé si es cierto o falso.
Al ver mi cama vacía,
al no sentirte a mi lado
no entiendo de desamores,
ese adiós yo no lo alcanzo.
¿Cómo dejas de quererme
y yo te sigo queriendo?
¡Ay cuánto pesa esta pena!
¡Ay cómo la estoy sufriendo!
Concha Pinillos (Sevilla)
Publicado en la revista Aldaba 24
No hay comentarios:
Publicar un comentario