Vamos esqueleto sácate el disfraz
deja tus ojos fuera de sus órbitas
y arrójalos al mar
como si fueran piedras.
Entrégale tu cabellera al viento
para que la vaya dejando
en los secos caminos
enredada en las alambradas.
Sácate toda la piel
y con ella el calor y el frío
que alguna vez sentiste
cuando te acarició el amor
cuando te acarició la soledad.
Sácate todo esqueleto
y quédate en la inmóvil desnudez del vacío
que crece donde un día tuviste el corazón.
Osvaldo Ulloa Sánchez -Santiago (Chile)-
Publicado en la revista Arena y cal 215
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