AMOR PLATÓNICO
Amaneció,
el día era lluvioso y me sentí feliz,
amaba la lluvia y el viento fresco de la mañana,
y me acordé de ti,
anduve por las calles solitarias, sin rumbo fijo.
y al pasar por tu puerta, mire a tu ventana,
quise ver el canario que te regalé,
más lo metiste dentro pues hacía frío,
y me fui cabizbajo, porque ya tenías marido.
Quise ponerte una letras escritas,
donde tantas veces las puse para que las leyeras,
más vi que tenía que respetarte, ya no eras soltera,
y sentí un dolor muy grande, por haberte amado
sin que lo supieras,
Como fiel amigo siempre te ayudé y escuché.
mientras me decías que te enamorabas,
nunca te dije nada y lo sé, fui un cobarde,
y quiero irme de aquí, quiero olvidarte.
…Y me iré,
a buscar otro amor en cualquier otra parte,
un amor que me saque de este calvario, seré valiente,
andaré cara al sol, que sus rayos me penetren…
…Y me iré,
y un día te recordaré como algo bonito,
como la luna que me endulzó mis negras noches,
habré aprendido a luchar por mis ideales,
y llegaré a ser un gran amante…
…Y me iré,
a buscar otro amor en cualquier otra parte,
andaré cara al sol y que sus rayos me iluminen,
y nunca más seré, jamás,
el de antes…
EL ABUELO
quiero ver a los payasos
abuelo cómprame dulces
abuelo, dame la mano.
Y nos fuimos riendo los dos
pues me daba lo mejor que tenía,
era aún más pequeño que yo, y
jugaba conmigo, con mucha alegría,
Y con él supe, que la luna,
no era solo un planeta vacío,
sino que era una dama de blanco,
y nos arropaba cuando hacía mucho frío.
que las estrellas eran diamantes,
que en su pelo negro llevaba
en un moño recogido,
y que ella nos miraba siempre
y nos hacía con su ojo, un guiño.
Con mi abuelo conocí que el sol,
era un dios celeste y divino,
un poeta que lloraba siempre
la soledad, pues era padre cautivo,
amaba a su esposa, la reina de la noche,
y a su fiel hijito, el lucerito.
Abuelo dame tú a mí,
la ilusión de ser princesa,
de llevar alas y volar
y amarme como una reina,
pues hablamos tú y yo, el mismo idioma,
y los adultos, no nos entienden nunca,
Abuelo llévame al circo
que quiero verte feliz,
pues te ríes más que yo
y los dos nos entendemos,
abuelo, dame la mano
que sienta yo tu cariño.
que vea yo siempre en ti
a un gran amigo,
abuelo, tú nunca mueras,
quédate abuelo,
quédate siempre conmigo.
FRAN TRO -España-
No hay comentarios:
Publicar un comentario