"Hoy solo sé que existo y amanece"
- Javier Egea -
(a todos vosotros, compañeros de versos y amaneceres)
No me basta estar vivo. Necesito
alondras descendidas a los ojos
y a la sangre hibiscos y amarantos.
No me basta saber
que me han dejado diez noches
por dormir
y alguna aurora respetuosamente
llamando a mi ventana.
Lágrimas de diamante
rayan mi corazón, lo descuartizan
en mil suspiros de cristal y azúcar.
No me resigno a recibir tan solo
mi soldada de sexo, ya agostado,
como misericordia.
El cuerpo sigue en pié,
aunque el alma a veces se derrame.
Dejad la compasión. No es el momento,
descreído e inútil,
en que invocas a Dios
y me responda un soplo resignado
de nacer un día más,
morir un poco menos, o simplemente ser.
Me niego hoy
a traicionar esos amaneceres
que crearon mi amor y mi certeza
de ser un hombre
fiel y verdadero.
No concibo los ojos de mil dioses
si no azulean la tarde
y ahondan su voz niña hasta el abismo,
celesteando el cristal
del río que no cesa ni reposa.
No es posible
escuchar a Bob Marley
y hablar de guerras y ganar batallas
en las que no creí; procuro
que mis fuerzas se agoten en amores
y en mi única Paz.
No es cuestión
de nostalgias gloriosas trasnochadas,
simplemente se trata de ser parte
de este rincón de musgo en que me muero
poco a poco.
No me basta sentirme
fracasado o triunfante,
si el grillete de acero resistente,
con el que nos unimos en cadena
al diario vivir, no está fundido
para fijar el ancla
que afiance la nave,
en la que navegamos como hermanos
o naufragamos egoistas sin serlo.
No puedo respirar
si mi aliento no ayuda
al ondear imposible de banderas
contra el viento impasible.
No me basta ser yo. Serenamente
necesito ser parte de vosotros,
amigos de mi alma, compañeros.
Existir en vosotros. Compartirnos
y que nos amanezca esperanzados.
Luis Carlos Mendías Márquez (Sevilla)
Publicado en la revista 24
No hay comentarios:
Publicar un comentario