(para el amigo Santiago Martínez Morán por su visita al Perú)
Visiones nuevas prodigó tu visita
cuando la nocturnidad del cielo oscuro
pudiste contemplar en luminoso muro
de centelleantes estrellas nunca vistas.
También sentiste, romero de viejo cuño
del Callao, el amerindio puerto
el rumor de sus aguas y sus muertos
del Pacífico Océano que vio Nuño.
Y bogando el Paraná Purá tortuoso
empujado por el Ábrego potente
encontraste, en un recodo, de repente
la inmensa boa, el animal monstruoso.
De regreso, atesoras el recuerdo:
Lima, Tarapoto, el trencito lerdo
que al Machu Pichu te acercó subiendo
desde el Cuzco milenario; ibas sorbiendo
imágenes de cordilleras, el silente
vuelo del cóndor majestuoso
recordando Yurimaguas y el amigo presente
que encontraste en ese mundo misterioso.
…
Sobran palabras; la memoria es el silencio.
César José Tamborini Duca -Veguellina de Orbigo, León-
Publicado en la revista Hoja de Palabras
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