viernes, 7 de septiembre de 2018

SIN BILLETE DE VUELTA


Una mañana tuvo que partir
del pueblo que amaba y lo hacía sufrir.
El tuerto Manguita tuvo que marchar
por haber luchado por la libertad.
Con poco equipaje, sin agua ni pan
y con cinco bocas llorando a la par.

Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar.
Sin billete de vuelta por esos caminos,
con sus penas acuestas como mendigo,
maltratado por todos como un maldito.
Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar

Masticando sangre en aquella celda
cerrando la boca, que no se den cuenta
no quiere hospital  ni que nadie sepa.
Abrazar  a sus hijos y a su compañera,
abrazar a  su padre, tenerlo a su vera
él traerá la fuerza que brota de la tierra.     

Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar.
Sin billete de vuelta por esos caminos,
con sus penas acuestas como mendigo,
maltratado por todos como un maldito.
Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar

Tan solo y tan mudo, solo, con mis penas,
creciendo los hijos, con simientes nuevas
espero  los días, y remiendo mis telas,
mi pueblo tan lejos y en mi corazón tan cerca.
Cuando volveré por la calle vieja
poner mis pisadas por aquellas cuestas.

Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar.
Sin billete de vuelta por esos caminos,
con sus penas acuestas como mendigo,
maltratado por todos como un maldito.
Lo que cuesta callar, lo que cuesta callar

Juan Alarcón / Alfonso Baro   

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