Tus ojos son de amor, la pasión y mi locura;
mi penitencia, siempre resignada, es amarte;
una lágrima fluye desbocada agridulce
que hace temblar el alma intranquila, deleitable.
Eres divina luz que destella amaneceres,
el beso protector tranquilizante en mi frente,
un reflejo de luna en un remanso del río,
cuál balancea el junco igual que tú a mi cintura.
Es recurso de leyes impuestas de rumores
que nos muerde el espíritu vivo con derrumbe;
es la vergüenza idiota mostrando pergaminos,
retazos de tristeza, lo que no les incumbe.
El defecto terrible de una vida imposible
es sentirse fragmento de lo es la libertad.
Entro a tu umbral de amor, que estoy dispuesta a la lucha
por tus pupilas de infinita felicidad.
Tu amor regenera las células de mi ser,
tu amor me fortalece las ansias de vivir,
no me resigno a nada que no entre el verbo amar.
sin miedos me optimizo en luz de tu amor sutil.
María Sirena Matri Mar (Mari Trini) -ESPAÑA-
No hay comentarios:
Publicar un comentario