Una imagen de tu torso desnudo,
me confirma
que lo más me provoca de ti
es tu intelecto
(cómo extraño platicar
de todo y de nada).
Que te necesito
como las flores del rocío matinal
en una mañana de abril.
Y que cuando digo te amo,
me refiero a tu mente,
a tu espíritu…a tu cuerpo.
Sí, también a tu cuerpo,
al contorno de tus senos,
a lo extenso de tu cuello,
a tu fina nariz,
a tus característicos oídos,
a la forma de tus labios
y al lunar que los corteja.
Me provoca beber
de tu sexo,
para saciar esta sed de ti.
Más debo desangrarme
la memoria,
para poder vivir sin ti
(Porque eres un error
que sí volvería a cometer).
Del libro Cuasipoemas para una reunión bizarra de
ERIC URÍAS
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