miércoles, 8 de julio de 2015

17


Una poética del feroz vacío no vende,
sólo revela terrenos baldíos
y el cadáver de una bandurria.
En esas palabras no crecen ecos.
Las cosas aparecen para que la voz
haga sus muñecos. Poeta vertedero,
el que así mira me dona su ceguera.
Esta aparición es la farsa
donde sueño ciudades, jardines
y celdas vacías.

Del libro Síntomas de Jorge Carlos Alegret
Publicado en la revista Fuegos del Sur

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