Siempre espero
tu llegada al parque.
Siempre estoy esperando,
entre las hojas muertas
de un otoño muerto.
Tu lento caminar,
tus pasos lentos
pisando la agonía
de las hojas.
Contemplo tu mirada
triste, de honda soledad,
de vieja melancolía
-¿ Será feliz? Me pregunto.
Sentada en el banco
de sus soledades,
bajo el sol de un otoño
que agoniza.
Su mirada triste,
como ese otoño
que se va.
Suaves ojeras somnolientas,
de maquillada sonrisa.
Entre sus manos,
el cuaderno de su alma
y entre sus hojas,
que se mezclan otoñales,
su corazón desenamorado.
La contemplo describiendo
su sentir, desvelando
soledades.
Y quisiera hablar contigo,
de lo que sientes y amaste,
de desengaños y fracasos.
Pero el miedo, es más
grande que yo,
más espeso que
la tristeza.
Y me detengo el ansia
de conocerte,
en la necesidad
de mi alma…
De conocerme.
ETERNA SOLEDAD
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