lunes, 9 de diciembre de 2013

UNICORNIO EN FAMILIA


Hubieras deseado. Quién habla de la luz,
de las cornisas claras donde pájaros,
de las calles amplísimas de la infancia.
Pero en la noche, tú, hubieras deseado
-como boca de lobo, decía la mamá;
duerme, duerme deprisa, Elvira, entre trabajos-,
hubieras bien querido, junto a la playa enorme
y esa isla pequeña, casi lejos, lejísimos,
donde aquellos delfines, donde el tornado mágico
que no fuera de magia sino muerte,
ruptura... y las luciérnagas...

Pobre niña delgada y enjuta hacia el abismo.
Pobre niña, con ojos
como la oscura noche, criatura
con los labios aún vírgenes, el cuerpo
deseando, en la sombra, la lujuria
que fuera entonces, lejos, un pecado, otra isla
en donde naufragar, los pechos
-corazones pintados, los muros de las playas
con iniciales. Bórralas, la vergüenza, el vestido...-

Hubieras deseado, cuando el padre, no eterno,
el que pescaba grandes
doradas sin la cola, el del despacho
de papeles extraños, el del beso
cuando al final de curso aprobabas, con creces,
las amargas materias. Hubieras deseado,
cuando la madre, antigua, enarbolaba, rotas,
palabras tan enormes: te llevará el demonio,
un día, por vosotros, perderé la cabeza,
me tiraré al abismo -los sueños que repiten
esas procacidades-; las monjas bendiciendo
todas las fantasías del después
y matando el ahora.

Hubieses deseado,
cuando al fin se te abrieron las pantallas
y los cines dejaron su esplendor en la yerba
y Helga, con descaro,
abrió su amplia vagina hacia la calle.
Cuando Sacco y Vancetti, tal vez La Madriguera,
La Caza, Luis Buñuel, o El Coleccionista,
te enseñaban palabras -todo es número, sabes,
pero en aquel principio fue el verbo-.

Hubieras deseado, simplemente,
cuando, al besarte el príncipe, supiste
que no hay reinado, nunca, que ocupe cien mil años,
que existiera, tan sólo, el unicornio.
Un unicornio frágil que durmiera
en tu pecho, sin leyes, de anarquista.

DOLORS ALBEROLA (Valencia-España)
Publicado en la revista Gaceta Virtual 76

No hay comentarios:

Publicar un comentario